jueves, 20 de septiembre de 2012

LA VIDA: DOS GRANDES HISTORIAS DE AMOR



 


Testimonio Bereano 777 

 

La Vida: Dos Grandes Historias  De  Amor


Único redactor responsable: Testimonio Bereano 777. 

 no hablo representativamente. 

Estudio personal expresado en  mis propias palabras y estilo.

Textos transcriptos de TNM, salvo indicación.




Para  los que agradecen el don de  la vida y gustan de las historias de amor:







Se  define la vida como aquella fuerza,  energía,  capacidad o potencia interna activa  mediante la cual obra el ser que la posee produciendo calor, movimiento y todas las demás manifestaciones   que sean correspondientes  a su naturaleza. Una ilustración:  Los electrodomésticos  en  funcionamiento  gracias a la  energía  eléctrica.

Oh Jehová…contigo está la fuente de la vida, por luz de ti podemos ver luz”  –Slm 36:5,9-


No es que Jehová Dios tiene vida,  es su  fuente o manantial. Igual cariz refleja 1Jn 4:8 con: “…Dios es  amor”, no que tiene… es.  Así, ambas cosas: el amor y la vida   hacen una simbiosis que en término general de la creación  me  permite contemplar la agradabilidad de Jehová que en silencio conmueve mis sentidos.


Por amor se han creado los hombres en la faz de la tierra
por amor ha existido en el mundo siempre tanta belleza
y  el color de la naturaleza se pintó por amor…
Por amor, por amor, por amor…
-Canción de Rafael Solano-


Efectivamente: “Y Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices  el aliento de vida…” –Gén 2:7-


Diseñó, tomó materia prima,   construyó e instaló todo lo necesario  en sus respectivos lugares  y finalmente insufló el aliento de vida.  ¿Qué hubiera sido el hombre sin ese aliento de vida? Sencillamente, una estatua inerte como la que modelamos a base de barro, de madera o de metales para adornar un jardín. También, como una TV desconectada de la energía eléctrica y  como  una bombilla sin luz.


Debo recordar que  la energía eléctrica de ninguna manera   funcionaría “por si misma” como si fuera  un invento electrodoméstico de modo que podamos ver la TV local sin ningún tipo de televisor y sólo con la emisión de un haz de corriente. De igual modo,  no hemos de creer que el “aliento de vida” procedente de Dios tenga personalidad  alguna.


Ahora bien, aunque la vida en general viene de la misma fuente no somos iguales a  los animales por ser los humanos  los únicos  a “imagen de Dios” –Gén 1:26-.      Y nuestro singular cerebro así lo atestigua.


 Medio ambiente y calidad de vida


“Así Jehová Dios hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de uno y bueno para alimento…Ahora bien, había un río que procedía de Edén para regar el jardín…Y Jehová Dios procedió a tomar al hombre y a establecerlo en el jardín de Edén  para que lo cultivara y lo cuidara.” –Gén 2:9,15-


¿Cómo era entonces  el medio ambiente? Obviamente 100% puro, pues, cero contaminación = a calidad de vida para aquellos dos habitantes originales y para todos los demás que vendrían.

Un proyecto global


“Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra…” –Gén 1:28; también  Is 45:18-


¿Con quiénes hablaba Dios? Con Adán  y Eva, los primeros habitantes humanos los cuales se multiplicarían hasta el grado de llenar el planeta.  Ahora bien, es bueno observar que esa declaración divina forma parte de otras dentro de las actividades de la creación.  


Día 1  “…Llegue a haber luz”. Entonces llegó a haber luz.” –v3-

Día 2 “…”Llegue a haber una expansión en medio de las aguas…Entonces Dios procedió a hacer la expansión…” –vv6,7-

Día 3 “…Que las aguas (que están) debajo de los cielos se reúnan en un mismo lugar y aparezca lo seco”. Y llegó a ser así…Haga brotar la tierra hierba, vegetación…, árboles frutales…Y llegó a ser así.” –vv9,11-

Día 4 “…Llegue a haber lumbreras en la expansión de los cielos…Y llegó a ser así.” –vv14,15-

Día 5 “…Enjambren las aguas un enjambre de almas vivientes, y vuelen criaturas voladoras…Y Dios procedió a crear los grandes monstruos marinos y toda alma viviente que se mueve…” -vv20,21-

Día 6 “…Produzca la tierra almas vivientes…, animal doméstico y animal moviente…Y llegó a ser así…Hagamos (al) hombre…Y Dios procedió a crear al hombreSean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra…” –vv24,26,28-

¿Verdad que ante ese último mandato Adán y Eva no se multiplicaron ipso facto en miles de millones hasta llenar la tierra? Obviamente, pasarían  siglos para que aquello se realizara.  Por otra parte, si partimos del hecho cierto de que esos dos fueron un “sampol o molde”  tenemos que admitir que el último mandato de Dios (en azul arriba)  no se ha cumplido aún, en razón de que cualitativamente hablando  los originales eran diferentes a todos los posteriores, salvo Jesucristo hombre,  “…El último Adán…” -1 Cor 15:45-.

Ha de notarse que el pasaje llama a Adán “…:El primer hombre…”, de modo que Jesucristo, por ser igual al  primero en su estado original es otro Adán 100% correspondiente, lo que confirma  que hasta ahora todos los demás somos diferentes de esos dos.  



¿Acaso es posible que Jehová Dios fracase en algo que se proponga? Absolutamente no:

“…mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.” –Is 55:11-

Significa que de todos modos –y a tiempo-  el planeta llegará a estar poblado por una humanidad físicamente perfecta, justa y moralmente santa conforme al sampol.

Otro asunto concomitante

¿Recordamos que Dios estableció al hombre en el jardín? Cierto; pero ese parque  no era toda la tierra sino una porción de terreno  que Dios tomó. Dice:

“Además, Jehová Dios plantó un jardín en Edén, hacia el este, y allí puso al hombre que había formado” –Gén 2:8-.

Nunca olvidar que cuando dice “al hombre” se refiere a la “humanidad” que entonces estaba formada por dos personas modelos  de donde saldrían miles de millones como ellos,  física y moralmente hablando.  Y puesto que Dios puso al hombre en el jardín significa que el crecimiento o extensión de la población humana  sería concomitante con el jardín, pues, no hemos de creer que unos pocos vivirían  dentro del jardín y la inmensa mayoría  afuera. Repitámoslo: “…Dios plantó un jardín en Edén…y allí puso al hombre  que había  formado” -2:8-.

Así, con la pareja que Dios comenzó llegaría un momento en que no sólo el planeta  estaría lleno de hombres y mujeres santos  sino que   estaría vestido con el hermoso traje del jardín que también Dios comenzó. En otras palabras, Dios inició el proyecto para que el hombre lo completara conforme al plan trazado. Por eso las cuestiones principales eran tener hijos y cultivar  el jardín, todo lo cual nos daría el inmenso privilegio de la participación –Gén 1:26; 2:15-.  Un comentario de la DHH sobre este  pasaje:


“El trabajo no se presenta como un castigo, sino como la actividad que permite al hombre cumplir con su responsabilidad en el mantenimiento y desarrollo del mundo…”  -sombreado, subrayado y resaltado míos-


Pensemos en ello: cumplir con su responsabilidad en cuanto a mantener y desarrollar, sin olvidar que la responsabilidad ha venido porque Jehová  Dios la asignó. Y  por eso es que  adquiere característica de proyecto o plan de Dios para la tierra y el hombre.


Señores: Y esto es el  mismísimo fundamento de la Biblia que  nos enseña el porqué estamos aquí.


La transmisión de la vida

A través de un espermatozoide en el hombre y un óvulo en la mujer Jehová Dios programó la transmisión de la vida que él mismo originó (si deseas explora en internet sobre espermatozoide fecundando un óvulo y/o el viaje del espermatozoide).

Entonces, el que los dos cuerpos sean  uno a través de las relaciones sexuales es lo  que comienza todo el proceso de transmitir la vida. Y para ello, Jehová Dios nos implantó un enorme deseo y posterior gran satisfacción en ejecutar aquello, a tal grado que  ha sido uno de los  principales  pasatiempos de la humanidad  y a lo mejor  el primero. Mire, pues, el tipo de tarea principal que llevaría  al cumplimiento del propósito divino.

Hasta internamente, oculto de vista humana, continúa la atracción y el encanto, pues, no hay otra cosa que cautive   más a un espermatozoide que el olor perfumado del óvulo, a los fines de otra unión decisiva para la transmisión de la vida.  Lea abajo recorte de periódico.




Como la abeja a la flor.  ¿Casualidad? No, algo bien pensado.





“Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y a causa de tu voluntad existieron  y fueron creadas” –Ap 4:11-



Dijo Adán cuando conoció a Eva: “…Esto por fin es hueso de mis huesos y carne de mi carne…” –Gén 2:24-. Evidentemente las palabras  principales de una canción…  para una  mujer, aunque  ella también canta al hombre, como se ha de notar  en todas las culturas con  una y más canciones sanas que expresan este sentimiento humano.




 

La Biblia  en El Cantar de los Cantares
DHH
Él:  “¡Qué hermosa eres, amor mío, que hermosa eres! ¡Tus ojos son dos palomas!”  -1:15-

 Ella: “¡Qué hermoso eres, amor mío, qué hermoso eres!”  “¡Dame un beso de tus labios! Son más dulces que el vino tus caricias! -1:16; v2-

 Él: “¡La verde hierba es nuestro lecho! Los cedros son las vigas de la casa, y los cipreses, el techo que nos cubre”  -1:17-

Fíjese que a esos sentimientos legítimos  entre un hombre y una mujer la Biblia los llama “el cantar de los cantares”, es decir, el canto más hermoso de entre todos los cantos.

Otra vieja  manifestación de amores: “…Isaac acariciaba a su esposa Rebeca” –Gén 26:8 DHH-.










No hay dudas, mientras estuvieron en el jardín  lo de Adán y Eva fue una bendecida  historia de amor  entre  los árboles, las flores y las rosas.


¿Llegarían a estar aburridos por  tanto vivir y de tanto amarse?

Si  Adán y Eva estuviesen vivos hoy,  a más de 6,000 años de unión matrimonial ¿qué testimonio actualizado daría Adán, digamos, alrededor de Prov.  5:18,19? Dice allí:

“… ¡Goza con la compañera de tu juventud, delicada y amorosa  cervatilla! ¡Que nunca te falten sus caricias! ¡Que siempre te envuelva con su amor! –DHH-

Recordemos que esos dos estarían  hoy día como “el primer guandul”, es decir, igual de jóvenes y vigorosos, siempre renovados y con una enorme vivencia acumulada que los identificaría más estrechamente.


Creo que esa relación se parecería  bastante a la de  Jehová Dios y su Hijo Jesucristo  con  miles de millones de años entre ellos y aún así hace menos de 2,000 años encontramos al Padre  diciéndole a su Hijo: “…el amado…” –Mat 3:17-


¿Y porqué Adán y Eva estarían ya aburridos con tanta información pendiente que absorber? Pensemos en los  pormenores del cuerpo humano con su asombroso cerebro del cual, al día de hoy,  apenas malamente  conocemos el 10%. Pensemos en todo lo que hay en la tierra y en el infinito universo.  ¿Porqué aburridos de vivir cuando las constantes asignaciones de Dios se traducen en desafíos que incentivan y enriquecen la vida?


¿Porqué aburridos de vivir cuando cada día trae las  necesidades físicas cuyas satisfacciones producen alegrías  renovadas? ¿Porqué aburridos de vivir cuando las necesidades espirituales son cubiertas por el Dios que los visita y hasta habla con ellos?


Además, vivir para siempre es un sentimiento que posee el ser humano  por vía de creación. Dice Eclesiastés 3:11:

“Él, en el momento preciso, todo lo hizo hermoso; puso además en la mente humana la idea de lo infinito, aun cuando el hombre no alcanza a comprender en toda su amplitud  lo que Dios ha hecho y lo que hará”  -DHH-.


¡He ahí el gran secreto para el no aburrimiento!: Vivir para tratar de entender plenamente todo lo que el Creador hace en sus justos momentos, lo que se constituye en  un eterno  enigma indescifrable porque el conocimiento acerca de la persona misma de Dios así como  sus actividades no tienen  fin debido a que   mientras más descubrimos  y aprendemos  más, más y más preguntas surgen para  continuar  investigando en torno a lo mismo que aparentando ser viejo   siempre se presentaría como nuevo.

Pero  ¡ay! …  Adán y Eva… mirémoslos abajo






¿Por qué  envejecieron y murieron? Sencillamente, porque la vida (con su bienestar concomitante)  fue un don otorgado bajo la condición de mantenerse siempre  subordinados  a los criterios del Creador sobre lo bueno y  lo malo  -Gén 2:17-.


¿Injusto? De ninguna manera porque todo ser humano que vive en sociedad tiene que someterse necesariamente a los criterios del legislador  plasmado en la ley  so pena de heridas, cárcel y hasta muerte. Dice Rom 13:3:


“Porque los que gobiernan no son objeto de temor para el hecho bueno, sino para el malo. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Sigue haciendo el bien y tendrás alabanzas de ella”.

La ley universal de Causa y Efecto (Gálata 6:7) lo explica todo. Copio:

La Ley de Causa y Efecto es una ley de vida que muchas personas no tomamos en cuenta, y que es realmente la más importante para poder lograr buenos resultados en todos los aspectos de nuestra vida.


La Ley de Causa y Efecto es conocida también como Ley de Consecuencia, Retribución o Compensación. La Ley de Causa y Efecto es una ley que funciona perfectamente en todos los planos y trae a la realización todo lo que sembramos, tanto en pensamiento, palabra y acciones. Esto quiere decir que todo lo que hacemos pone en movimiento una causa y ésta trae una consecuencia, positiva o negativa, que dependerá de la causa puesta en movimiento. No existe el azar, la buena suerte o la mala suerte, sólo resultados.”  sombreado  y subrayado míos-


Grabemos  y repitamos siempre  esta gran verdad: No existe el azar, la buena suerte o la mala suerte, sólo resultados de nuestras propias acciones. De ahí que sea correcto el juicio de Dios que nos recompensa  o nos condena.



Lo enormemente triste


Adán y Eva empeñaron el futuro de sus hijos que ahora, defectuosos  como estaban,   llenarían la tierra fuera del jardín. Adán  decidió por nosotros y por tanto, cual virus,  agarramos  su pecado de rebelión con sus terribles consecuencias. Dice Rom 5:12,18:


“Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado…Así, pues, como mediante una sola ofensa el resultado a toda clase de hombres fue la condenación…  


Somos, pues, como un niño con Sida porque sus padres lo concibieron con la terrible enfermedad que le transmitieron. Probablemente, ellos se merecen pagar por sus actos irresponsables que los contaminó; pero la situación del niño es enormemente triste. Significa que fuimos  perjudicados, sin olvidarnos del principal asesino:  “…el Diablo,…Ese era homicida cuando principió…” –Jn 8:44-


Con todo y ello continuamos naciendo y viviendo por unas cuantas décadas quedándonos muy atrás hasta  de ciertos árboles que fueron puestos a nuestro servicio –Gén 1:29-


Ejemplos: algunos tejos tienen 9,000 años. El cedro japonés (cryptameria japónica) puede alcanzar los 5,200 años. El pino de great basin (pinus longaeva) de California y el boabab africano pueden superar los 5,000 años. La secuoya gigante (sequoiadendron giganteum) de Estados Unidos pueden superar los 4,000 años. El castaño (castanea sativa) puede vivir 3,000 años. Y el olivo español (olea europaea)  1,500 años  -tomado de Internet-.


Y no solo corta es nuestra vida, también pesarosa. Oiga como llegó a expresarse   uno que lo tenía todo: “Y odié la vida, porque el trabajo que se ha hecho bajo el sol era calamitoso desde mi punto de vista, porque todo era vanidad y un esforzarse  tras viento” –Ecl 2:17-

Lo enormemente bueno


“Así, pues, como mediante una sola ofensa el resultado a toda clase de hombres fue la condenación, así mismo también mediante un solo acto de justificación el resultado a toda clase de hombres es el declararlos justos para vida.” –Rom 5:18-


Ciertamente, porque como  no habíamos nacidos  no elegimos cosa alguna personalmente hablando, lo que significa que sin pedirlo fuimos traídos gravemente perjudicados por la mala acción de uno solo que era el que estaba vivo y consciente de sus actos. Es el mensaje de Rom 5:12,18 citado arriba.


Igualmente, sin pedirlo,  alguien (Jesucristo) cedió la   vida humana eterna que le correspondía como no pecador, poniéndola como pago por el pecado que cometimos a través de  Adán/Eva y  desactivando de esa manera la sentencia de muerte eterna que gravitaba sobre nosotros,  emancipándonos así  de nuestra terrible situación. Jesucristo, pues, deshace  el mal que el diablo encarriló a través de Adán/Eva. Y es la gran razón de que el concepto Vida Eterna  sea una oferta  reiterativa  en el  Nuevo Arreglo fundamentado en la muerte de Jesucristo hombre. Con razón dijo:


“…Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”  -Jn 10:10-


“…yo daré…mi carne a favor de la vida del mundo” –Jn 6:51-


¿Se da cuenta? Cuando Jesús dice que dará su carne obviamente se refiere a él mismo en su condición de humano perfecto y en consecuencia con su vida eterna en curso porque no se le debe olvidar que sólo al pecador le tocaba morir; pero note que el desprendimiento que él hace es "a favor de la vida del mundo". Por favor repita a Jn 10:10 arriba.


Significa que la muerte eterna no es ya un  destino irreversible, no necesariamente, ya que tenemos la opción de la Vida Eterna  que como un derecho  Jehová-Dios nos otorga   a través del canje que  hizo Cristo a nuestro favor.


Para que tengamos una mayor  comprensión  recordemos a la raza judía que estuvo bajo la misma sentencia junto con las demás razas de todas las épocas, primero por herencia y segundo por una disposición legal que ponía nombres  a sus faltas y manifiestamente los maldecía.  Dice Gál 3:13:


“Cristo, por compra, nos libró de la maldición de la Ley, llegando a ser una maldición en lugar de nosotros, porque está escrito: “Maldito es todo aquel que es colgado en un madero”.


¿A quién le tocaba la maldición de ese tipo de muerte oprobiosa? Dijo Pablo: “…en lugar de nosotros”. Y sin embargo, no sólo por los judíos murió Cristo, pues,   agrega  la Escritura: …un hombre murió por todos…”  2 Cor 5:14-

"...si uno murió por todos, todos por tanto murieron" -2 Cor 5:14 BJ, con su nota así:  


"Cristo ha muerto por todos, es decir, en nombre de todos, como cabeza que representaba a toda la humanidad..." -resaltado mío-


“Y él es un sacrificio propiciatorio por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” -1 Jn 2:2-


“…: “¡Mira, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” –Jn 1:29-


“Verdaderamente nuestras enfermedades fueron las que él mismo llevó, y en cuanto a nuestros dolores, él los cargó…se le estuvo traspasando por nuestra transgresión; se le estuvo aplastando por nuestros errores. El castigo que era para nuestra paz estuvo sobre él, y a causa de sus heridas  ha habido una curación para nosotros” –Is 53:4,5-






Oiga eso: el castigo nuestro estuvo sobre él y las heridas nuestras él las recibió, lo que significa que Jesucristo cargó con  nuestro delito en calidad de  relevo permanente.  ¿De quién fue ese arreglo que nos rescata? Notemos el v 6 de Is 53: “…Jehová mismo ha hecho que el error de todos nosotros se encuentre con aquel”.  Por eso, Jn 3:16 hermosamente  dice:


“Porque tanto amó Dios al mundo que dio  a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que  tenga vida eterna”     


Y esta  es  la otra  historia  de  amor  










De  Jehová Dios al  desagradecido  género humano. Sí, desagradecido, porque nos creó como lo mejor de entre las especies y luego nos rodeó de magníficos dones que llenaban la   vida de alegría sin fin. Entonces, no quisimos mostrarle nuestro agradecimiento por medio de serle fiel ante una rebelión  inesperada en el universo.


Lo que le hizo la  humanidad  a Jehová Dios puede compararse a lo que le  hizo el pueblo de Israel después de haber sido   “recogido”  y entrado en alianza de matrimonio con el Creador. Oigamos la versión de Dios.   Ezequiel 16,  DHH:


“Volví a pasar junto a ti, y te miré; estabas ya en la edad del amor. Extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu cuerpo desnudo, y me comprometí contigo; hice una alianza contigo, y fuiste mía. Yo, el Señor,  lo afirmo. Y te bañé, te limpié la sangre y te perfumé; te puse un vestido de bellos colores y sandalias de cuero fino; te di un cinturón de lino y un vestido de finos tejidos; te adorné con joyas, te puse brazaletes en los brazos  y un collar en el cuello; te puse un anillo  en la nariz, aretes en las orejas y una hermosa corona en la cabeza. Quedaste cubierta de oro y plata; tus vestidos eran de lino, de finos tejidos y de telas  de bellos colores. Te alimentabas con el mejor pan, y con miel y aceite de oliva. Llegaste a ser muy hermosa: te convertiste en una reina…Pero confiaste en tu belleza y te aprovechaste de tu fama para convertirte en una prostituta, entregando tu cuerpo a todo el que pasaba…La mujer que es infiel a su marido, recibe a extraños”  –vv8-13; 15,32—



Este  crudo lenguaje me recuerda al "bon",  patético personaje neuyorkino (varón o hembra) andrajoso y apestoso (casi nunca se baña y duerme en cualquier rincón del suelo), desaliñado y buscando comida en los zafacones. 

Dios hace un recuento de sus relaciones con la nación de Israel comparándola con una mujer joven en edad de amores; pero en una situación física muy deplorable: Desnuda, exhibiendo la sangre de menstruación y hedionda, pues, Jehová dice que la bañó.  Ahora,  Jehová la toma de la mano, cubre su desnudez con su manto, la limpia  y hasta la perfuma. Entonces, se compromete con ella a través del matrimonio. Dice: “…y fuiste mía”; pero terminó siéndole  infiel, traicionándolo.





Respecto al género humano dice Rom 3: “…los judíos como los griegos están todos bajo pecado…Todos se han desviado, todos juntos se han hecho inútiles…No hay justo, ni siquiera uno…Porque todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios –Rom 3:9,12, 23-


¿Sabes  a que compara  Dios el pecado? Pues, a una enfermedad y a las llagas o úlceras –Jer 30:12; Oseas 5:13- Y sin embargo, Jehová Dios da el primer paso:


“El amor consiste  en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados” -1 Jn 4:10-


“Pero Dios recomienda su propio amor a nosotros en que, mientras todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” –Rom 5:8-.


Personalmente, esta  historia de amor me confunde, como que está más allá de mi estrecha  comprensión y note el porqué. Como ya leímos en Jn 3:16: “…tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito…” Bueno, en vez de “tanto”  las Valera dicen: “…de tal manera…”


Y como si fuera abundando en ese “tanto o de tal manera”, dice Rom 8:32:


“El que ni aún  a su propio Hijo perdonó, sino que lo entregó por todos nosotros…”


¿Será que el amor (agápe) de Dios hacia los seres humanos pecaminosos fue más  grande  que su propio  amor (fileo)  a su   Hijo Jesucristo? Honestamente no logro llegar al fondo de este asunto que posiblemente esté ligado con  la justicia (el niño que nació con Sida) y al orgullo personal del Dios que cumple sus propósitos.  Solo me queda estremecerme y rendirme ante lo que sin duda es una inconmensurable  historia de amor.


Ahora bien, ¿Continuamos todos envejeciendo, enfermando y muriendo? Sí, así es. Ningún creyente puede decir que así no es, pues, absolutamente todos los humanos estamos padeciendo los mismos dolores nos hayamos convertidos o no, estemos sirviéndole a Dios o no, tengamos gozo por las cosas espirituales o no.  El terremoto de Haití es elocuentemente demostrativo porque miles de devotos creyentes de diferentes confesiones  quedaron  como víctimas mortales juntos  con todos los demás.  Los hospitales del mundo también son demostrativos porque  los creyentes se mezclan allí con los no creyentes, aquejados todos por el cáncer, la diabetes, los problemas cardíacos y así por el estilo. El estado de violencia mundial también lo es  porque el creyente es presa de la delincuencia que nos  roba, hiere y asesina.


¿Significa que  la gran demostración de amor ha quedado en nada? De ninguna manera. Lo que debemos de entender es el cómo  Dios actúa a nuestro favor. Ejemplo: En el mismo jardín de Edén Jehová anunció implícitamente  una restauración de todo aquello bueno que perdíamos (Gén 3:15); pero sólo fue unos 4,000 años después cuando por fin apareció la “Descendencia”  anunciada con  la herida predicha y  que,  como leímos en Isaías 53,  se tomaría como base para resolver nuestros problemas.


Entre un punto y el otro (Gén 3:15 y la muerte de Cristo) parecería que todo había quedado en nada; pero no, más bien, la historia bíblica nos cuenta los pasos que Jehová fue dando, principalmente desde la escogencia de Abraham en adelante.  Gál 4:4 finalmente informa:


“Pero cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer…”


¿Y acaso debemos dudar de  la historicidad de esa  muerte sacrificatoria? Bueno, durante XX siglos ha sido una historia de amor  contada vez tras vez por los creyentes –comenzando por  los 4 evangelios-, inclusive con el testimonio de enemigos tempranos  del personaje (paisanos y extranjeros) los cuales dejaron documentación  en cuanto a  Jesús, llamado el Cristo y etc etc etc.


Estimo que el Catolicismo ha sido la institución que más ha ayudado a mantener el recuerdo de aquellos hechos en la memoria del populacho, con sus efigies de un hombre clavado en un madero  y con sus celebraciones anuales durante la llamada semana mayor.


Entonces, no hay dudas…ocurrió el sacrificio que hace el canje de uno  x  otros. Sí, tal cosa, como fundamento firme ha sido ya establecido,  faltando sólo  que se efectúe la  liberación para  la cual se puso el pago.


Cierto es que cuando encontramos a Jesús, nos arrepentimos y convertimos experimentamos cierta liberación en algunos aspectos; pero  ciertas son también las realidades de arriba en cuanto a la situación actual del creyente. Obviar eso es entrar en un mundo de fantasías sin sentido. ¿Cuándo viene la liberación? Jesús dijo claramente:


“Pero al comenzar a suceder estas cosas (vv10,11), levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca…cuando vean suceder estas cosas, sepan que el reino de Dios está cerca”  –Luc 21:28,31-


“…Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino. Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el ParaísoLuc 23:42,43-


“Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra”  -Mat 6:10-


“…los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero” -1 Tes 4:16-


“…el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas…Triturará y pondrá fin a todos estos reinos…” –Dan 2:44-.


“Y el reino y la gobernación y la grandeza de los reinos bajo todos los cielos fueron dados al pueblo que son los santos del Supremo…y todas las gobernaciones servirán   y obedecerán aun a ellos” –Dan 7:27-

“…un hijo del hombre…Y a él fueron dados gobernación y dignidad y reino, para que los pueblos, grupos nacionales y lenguajes todos le sirvieran aun a él…”  -Dan 7:14-.


“…”Estos son los que salen de la gran tribulación…el Cordero…los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos” –Rev 7:14,17-


“…la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde Dios…:¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad, y él residirá con ellos, y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. Y limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado” . Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo:  “Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”    Rev 21:2-5-.


Obviamente, cuando Jesús traiga el Reino de Dios a la tierra   estaremos de nuevo en el paraíso bajo las mismas excelentes condiciones originales, pues, la aplicación plena  de los beneficios del sacrificio de Cristo así lo garantiza. ¿Significa eso que hay un bienestar derivado de aquel  sacrificio que aún Dios no nos lo  ha dado? Sí, así es. Por eso, el creyente hoy vive en fe y esperanza. Argüir  contra esa realidad es pura insensatez.

La humanidad de vuelta al paraíso terrenal


“Y el lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será  guía sobre ellos. Y la vaca y la osa mismas pacerán;  sus crías se echarán  juntas. Y hasta el león comerá paja justamente como el toro. Y el niño de pecho ciertamente jugará sobre el agujero de la cobra; y sobre la abertura para la luz de una culebra venenosa realmente pondrá su propia mano un niño destetado. No harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña; porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar.” –Is 11:6-9-.

“Y ciertamente edificarán casas, y las ocuparán y ciertamente plantarán viñas y comerán (su) fruto. No edificarán y otro (lo) ocupará; no plantarán y otro (lo) comerá. Porque como los días de un árbol  serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal. No se afanarán para nada, ni darán a luz para disturbio; porque son la prole (que está) compuesta  de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y realmente sucederá que, antes que ellos clamen, yo mismo responderé; mientras todavía estén hablando, yo mismo oiré”” –Is 65:21-24-.

“Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en (la tierra) constará de los que habrán sido perdonados por su error” –Is 33:24-.


Y realmente se sentarán, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá nadie que (los) haga temblar; porque la boca misma de Jehová de los ejércitos (lo) ha hablado” –Miq. 4:4-








Vida condicionada

Según Gén 2:17, en el Edén la vida del hombre estuvo condicionada a un sometimiento a la voluntad de Dios, pues,  legislar sobre lo  bueno y lo malo era un área restringida para el hombre. En consecuencia, se dejó claro en cuanto a quién es  el  que ejerce la soberanía.


Soberanía (Wikipedia) citando a Jean Bodin:

“…es el poder absoluto y perpetuo de una República; y soberano es quien tiene el poder de decisión, de dar leyes sin recibirlas de otro…”


 Según The FreeDictionary:

“Gobierno o dominio que un pueblo o una nación ejerce sobre sí mismo…” “Autoridad más elevada sobre el poder político de un pueblo o una nación: Según la constitución española, la soberanía reside en el pueblo…”


En lo que toca al ejercicio de  Jehová Dios tenemos un ejemplo histórico en el arreglo de nación hecho en el Monte Sinaí donde vinieron  de arriba todas las instrucciones  que ordenaron la vida del  ciudadano israelí incluyendo el aspecto religioso.  Y aunque hubieron israelitas con el título de Rey, éstos sólo fueron simples "representantes" que, como Salómón, se sentaron "...sobre el trono de Jehová..."  -1 Crón 29:23-


Dice Is 33:22: “Porque Jehová es nuestro Juez, Jehová es nuestro Dador de Estatutos, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará”.


En otras palabras: Pertenece a Jehová  lo legislativo, lo ejecutivo  y lo judicial. Y entonces ángeles y hombres escuchamos, entendemos y obedecemos. Una fórmula diferente sería una insensatez y locura... sencillamente.

Está claro: Se perdió la vida feliz porque el hombre votó o eligió otro  tipo de gobernación  a través del acto de comer cierta fruta. Y hasta hubo un proponente del cambio: “…la serpiente (Ap 12:9) dijo a la mujer: …el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo” –Gén 3:4,5-


Por eso, hoy día vemos que cada nación se  erige  soberana  sobre su pedazo de tierra, de cielo y de agua. Se conoce como democracia o   el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La gente misma decide y escoge a sus representantes quienes entonces hacen  las leyes alrededor de las cuales deberá girar la vida de cada quien.

¿Cuál ha sido el resultado de la rebelión original? Está ahí, en la historia universal, a la vista de todos: aspiraciones, esfuerzos y futilidad  en medio de violencia, injusticia y dolor mientras seguimos un siclo que culmina en  vejez, enfermedades y muerte.

Sin embargo, como vimos arriba, viene una restauración de la vida con sus inigualables atractivos originales. Y la razón de ello es que regresa a la tierra el Reino, Gobierno o Soberanía de Dios –Mat 6:10; Ap 11:15-. Por eso, la Biblia nos informa del fin violento de la soberanía humana por parte del Reino de Dios –Dan 2:44-. Así, después de haber dado suficiente tiempo para que se viera la insensatez de querer ser como Dios mediante el independiente arte de gobernar, contemplaremos finalmente la aplastante respuesta divina.

¿Y cuál es la relación de esto con Jesús y su sacrificio?

La pregunta es millonaria porque, como ya vimos, el rescate de nuestra deplorable situación sólo será posible personalmente si aceptamos  el medio legal establecido. ¿Lo recuerda?: “…para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna” –Jn 3:16-


De ahí el concepto correcto de la generalidad de los creyentes: Aceptar a Jesús;  pero hay un gran problema que el diablo ha creado para que sigamos al margen de esta gran  bondad inmerecida. Y tiene que ver con girar y girar  sin dar en el clavo en cuanto a aceptar a Jesús en  calidad  de  el  Cristo  o  el  Mesías .


La palabra griega Cristo (equivalente de la hebrea Mesías) significa ungido que es un título a través del cual se reconocía a individuos como seleccionados o nombrados por Dios para ejercer  en las áreas sacerdocio-profetas-reyes.





Este ungimiento o nombramiento formal continuó con David y los demás reyes hasta Sedequías  cuando entonces desapareció el reino que Jehová tenía en Palestina y cuya restauración a cargo de un descendiente distinguido de David fue la buena nueva que trajeron los profetas, pues, éste Rey, diferente a sus antecesores, estaría  dotado de cualidades  extraordinarias de parte de Dios hasta el grado de que tendría poder para eliminar  a los demás reinos nacionales, estableciendo así la paz  y el paraíso en toda la tierra  que resultaría en salvación para todos sus acólitos en función de  nueva humanidad.


Quiere decir que para montarse en el tren de la vida era   necesario aceptar a Jesús como el Cristo entendiéndose que el individuo sabe  todo lo que eso representa. Dice DHH en Hch 2:38:  


“…Vuélvanse a Dios y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo…”


Nota a pie de página: En el  nombre de Jesucristo: reconociendo a Jesús como Mesías…”


En el índice temático, pág 1516, bajo “Nombre”, dice la DHH: “Para los semitas, el nombre manifiesta las propiedades del que lo lleva. A veces equivale a la persona misma”.

Vuelva a leer el comentario de arriba (en azul) referente a Hch 2:38 y pregúntese ¿cuáles son las propiedades envueltas en la palabra Mesías  viniendo a ser todo ello el Nombre que lleva Jesús?


Veamos la situación con Jesús en la tierra: “…algunos de la muchedumbre…se pusieron a decir: Este con certeza es el Cristo”. Pero algunos decían: “El Cristo no viene realmente de Galilea…Así que se produjo una división respecto a él, entre la muchedumbre –Jn 7:40,43-.

¿Se da cuenta? La cuestión giraba directamente alrededor de si se debía aceptar a Jesús como el ungido o nombrado por Dios para establecer el reino que anunciaron los profetas. Dijo Jesús:

“…Porque si no creen que yo soy (ese), morirán en sus pecados”Jn 8:24-


“Con todo, hasta de los gobernantes muchos realmente pusieron fe en él, pero a causa de los fariseos no (lo) confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga; porque amaban la gloria de los hombres más que la misma gloria de Dios. Sin embargo, Jesús clamó y dijo: “El que pone fe en mi, no pone fe en mí (solamente), sino (también) al que me ha enviado” –Jn 12:42-44-

Fíjese que Jesús clamó: “El que pone fe en mí…” Fíjese también  que algunos gobernantes pusieron fe en él; pero no lo decían para no ser expulsados de la sinagoga. Efectivamente, dice Jn 9:22:


“…porque los judíos ya habían  quedado de acuerdo en que, si alguno lo confesaba  como Cristo,  fuera expulsado de la sinagoga”.


Entonces, se aceptaba a Jesús  o se ponía fe en él cuando se le reconocía como el Cristo o el ungido para reinar en el mundo. Así, la persona se hacía su discípulo, lo que representaba un cambio de vida con privilegios y responsabilidades envueltos.

Un privilegio principal consistía en que el individuo llegaba a formar parte  del Nuevo Pacto:

“…ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, para que coman y beban a mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel”.   “…mi sangre del pacto…” –Luc 22:28-30; Mat 26:28-.


“…somos…coherederos  con Cristo…” –Rom 8:17- 


…si pertenecen a Cristo, realmente son descendencia de Abrahán, herederos respecto a una promesa” Gál 3:29-.


Y una responsabilidad principal consistía en mantenerse fiel no participando en la “rebelión edénica”, actitud que se reflejaba en la estricta apoliticidad incluyendo  los deberes patrióticos nacionales,  como lo testimonia la historia a favor de los primeros cristianos. Sí, porque era inconcebible que uno que aceptaba a Jesús como el Cristo e iba para el cielo a reinar con él apoyara o  participara  como parte de  los reinos de este mundo. Y es que, para el oyente judío  primitivo Jesús era  el Cristo o no lo era, diferente a hoy cuando el punto oscila entre que es  mi salvador personal, el que me da paz y gozo y el que me limpia de mis pecados; pero  perdiéndose de vista la misión mesiánica mundial mancomunada.

Conocimiento común en cuanto al título "Cristo"


“Baje ahora el Cristo el rey de Israel  del madero de tormento, para que veamos y creamos…” –Marcos 15:32-


“…él mismo es Cristo, un rey –Luc 23:2-


“…: Hemos hallado al Mesías” (que traducido, significa Cristo)…”Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel   -Jn 1:41,49-

Si eres el Cristo, dínoslo…Él les dijo: “Ustedes mismos dicen que lo soy. Ellos dijeron: ¿Por qué necesitamos más testimonio? Pues nosotros mismos (lo) hemos oído de su propia boca…Hasta los soldados se burlaban de él, … diciendo: “Si tú eres el rey de los judíos, sálvate. Había también una inscripción sobre él: “Este es el  rey de los judíos”    –Luc 22:67,70,71; 23:36-38-


¿Cuál, es pues, la relación entre Jesús como el Cristo y su sacrificio a favor de la humanidad? Oigamos esta conversación:

Pero nosotros esperábamos que este fuera el que estaba destinado a librar a Israel…De modo que él les dijo: “…¿No era necesario que el Cristo sufriera estas cosas y entrara en su gloria?” –Luc 24:21,26-.

Ahí está todo: Primero el Cristo debía poner el sacrificio redentor  y luego vendría  la entrada en gloria que era la etapa para el “librar”. Y es que, ninguna liberación permanente era posible sin el previo pago  por  el pecado del mundo, el que cometimos en  Adán --Rom 3:25--.

Ningún judío aEC, incluyendo a los apóstoles andando con Jesús,  entendió que el Mesías primero moriría por la culpa ajena y luego sería resucitado para seguir adelante con el propósito de Jehová:


 “…si pones su alma como ofrenda por la culpa, él verá su prole, prolongará (sus) días, y en su mano lo que es el deleite de Jehová tendrá éxito” -53:10-.


Poner su alma o vida como ofrenda=muerte
Ver su prole y prolongar sus días=volver a vivir
El éxito que luego tendría=su misión mesiánica


La propia explicación de Jesús (Luc 24:26) reitera lo precedente, pues,  primero murió, ahora acababa de resucitar, anunciando seguido lo que  restaba:  entrar en su gloria. La Biblia en Lenguaje Sencillo parafrasea el griego (Luc 24:26):


“¿No sabían ustedes que el Mesías tenía que sufrir antes de subir al cielo para  reinar?”


Y aunque la  terminación es una paráfrasis refleja la explicación dada por Jesús  aquel día  que entró a Jerusalén montado en una bestia  y alrededor de una expectativa errónea de los discípulos en cuanto a que ese día (domingo 9 de nisán) comenzaría a funcionar el prometido reino del Cristo con asiento en esa ciudad:

“…ellos se imaginaban que el reino de Dios iba a exhibirse instantáneamente. Por lo tanto dijo: “Cierto hombre de noble nacimiento viajó a una tierra distante para conseguir para sí poder real y volver” –Luc 19:12-.

El hombre de noble nacimiento= Jesús mismo
La tierra distante a donde iría a recibir el reino=el cielo mismo
Volver con el reino=época de la liberación


He aquí otra contribución que resume la ofrenda puesta, la posición de favor en el cielo y la espera del momento para comenzar a reinar:


“Pero este (hombre) ofreció un solo sacrificio por los pecados perpetuamente y se sentó a la diestra de Dios, esperando desde entonces hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies” –Heb 10:12,13- (Más información Testimonio Bereano 777 P1,  Sección   Presencia de Cristo en la gloria de su Reino)

Entonces,  todo lo anterior es  el fondo que ningún  judío entendía antes  de la muerte de Cristo; sin embargo, por su estudio de las Escrituras Hebreas (Viejo Testamento) tenían nociones correctas  del Reino y logros del Mesías.


La esperanza Mesiánica de  los judíos de antaño

He aquí a The Jewish Encyclopedia, tomo 8, pág 506;
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“…la idea de un Mesías personal se encuentra por todo el Viejo Testamento. Es el resultado natural de la esperanza  futura profética. Isaías fue el primer profeta que dio una descripción detallada del rey ideal futuro (IX:1-6; XI:1-10;  XXXII:1-5)…El rey ideal que Isaías espera será un vástago del tronco de Jesé en el cual descansará  el espíritu de Dios como espíritu de sabiduría, valor y religión, y quien gobernará en el temor de Dios, con los lomos ceñidos de justicia y fidelidad  (XI: 1-3,5)…los aparejos de guerra serán destruidos (IX:4); su único interés será establecer justicia entre su  pueblo (IX:6; XI:3).

La paz y el orden por toda la tierra serán el fruto de su gobierno justo. El cordero no temerá al lobo y el leopardo no hará daño al niño (XI:8);…en la santa montaña de Dios ya no se practicarán la tiranía ni la violencia, porque la tierra estará llena del conocimiento de Dios como el agua cubre el mar. La gente no  aspirará a conseguir grandeza política, sino que llevará una vida pastoril (XXXII:18,20)…Se le llamará correctamente Maravilloso Consejero, Héroe Divino, Padre Constante, Príncipe de Paz (IX:5).

Este cuadro del futuro está en completa armonía con el punto de vista de Isaías, de que el juicio conducirá a una regeneración espiritual y dará origen a un estado de perfección moral y religiosa.” –Título y sombreado mío, excusándome por cualquier error en el copiado, incluyendo el otro.
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La misma obra, tomo 5, página 209-211:
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…los Profetas desarrollaron la esperanza de un futuro mesiánico ideal por medio de la gobernación de un hijo de la casa de David…la edad de oro de la dicha paradisíaca…Habría de venir en forma de un mundo de paz y armonía perfecta entre todas las criaturas, el estado angelical que el hombre tenía antes de su pecado (Isaías XI:1-10; LXV:17-25: nuevos cielos y una nueva tierra)…el principal objetivo de la esperanza mesiánica de Israel es la conversión de todas las criaturas para que lleguen a ser un solo grupo que haga la voluntad de Dios; solo que al establecimiento del Reino de Dios debe preceder la remoción del reino de la violencia…”-subrayado y sombreado míos-.

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Las  Escrituras  Griegas Cristianas   (NT) reiteran esas creencias sólo que con dos  ingredientes  que al parecer ningún judío aEC mencionaba: El cielo como lugar del reino, conforme a Dan 7:13. Y un grupo selecto de humanos participando en el reino celestial  con el Mesías mientras otros son los súbditos o ciudadanos, conforme a Dan 7:27, 13 y 14.


“…con tu sangre compraste para Dios personas de toda tribu y lengua y pueblo y nación e hiciste que fueran un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra” Ap 5:9,10-


¿Y por qué un reino o gobierno de Dios es punto referencial  en la restauración de todas las cosas?


Obviamente, porque es  el punto neurálgico alrededor del cual comenzó todo lo bueno que perdimos  y todo lo malo que tenemos. ¿Recuerdan que hubo un independizarse porque supuestamente nuestra administración sería igual a la de Dios? Ahora, a más de 6,000 años de ensayos fracasados  justo es que vuelva el sistema original que nos dio la vida y nos puso  en el paraíso (Mat 6:10). De ahí que se tomen medidas drásticas  contra los rebeldes, los que se ven y los que no se ven.


De modo que el retorno de la teocracia mundial supone una prueba permanente, pues, revive la advertencia de  Gén 2:17, sólo que el tiempo de permiso para los ensayos humanos ya pasó, razón por la que cualquier rebelión individual   contra el sistema establecido tendrá una respuesta ipso facto –Is 26:10,11; 65:20--.


Como sabemos está  predicha  otra rebelión mundial después del milenio, con su respectiva respuesta. Significa todo que aunque la vida eterna es un don gratuito de Dios tiene sus requisitos que esencialmente se resumen en  sumisión y obediencia.


La humanidad actual  en su punto más crítico

Apocalipsis 11:15 predijo una proclama anunciando como un hecho el  traspaso de la gobernación mundial, de las naciones a Jehová Dios y su Cristo. No hay dudas de que los Testigos de Jehová, gústenos o no, son los trompeteros visibles. ¿Razón? Son los únicos en la ancha faz de la tierra con un mensaje organizado  en tal sentido.

Mateo 25:31 al 46 es la situación habitual marcada ya por varias décadas. Recuerde: Aceptar a Jesús como el Cristo  es la cosa urgente que se debe discernir a tiempo oportuno, pues, a nosotros, los más de 7,000 millones de humanos presentes,   nos ha tocado vivir en esta delicada y decisiva coyuntura, cuando el Rey Jesucristo o será  el “Destructor” para muchos o el Pastor Protector para otros (Vea Testimonio Bereano 777: Sobreviviendo la gran tribulación).

Que no nos quepa la menor dudas: Ya hay un gobierno sobrehumano instalado en los cielos, listo para barrer la tierra de opositores. Por tanto, cada quien es el que sabe si agarra o no el derecho a la vida feliz que nos dan a través de Jesucristo en el restaurado paraíso terrenal.

Para ello tenemos que dejar la   vida compulsiva y desmedida  que caracteriza a este sistema de cosas  alrededor  del dinero y del mitológico Eros. Sí,  es necesario aprender   a valorar las cosas para decidir  entre  lo que es más y conveniente y  lo que es  menos y perjudicial.  Dos ejemplos:


“Acuérdense de la esposa de Lot” –Luc 17:32-.


Ella no estaba supuesta a perder su vida porque formaba parte de una familia moralmente diferente a los demás; pero al parecer su corazón estaba fijo en los bienes materiales de la familia, cosa que no necesariamente  la convertía en una mala persona. Sin embargo, desde el punto de vista de Dios nuestra vida depende de la obediencia.  Ya sabemos el resto lamentable  de la historia de esa mujer,  todo por una mala decisión fruto de lo que era un gran valor en su vida. 

Igualmente sucedió con el primer hombre:

“…Adán no fue engañado,   sino que la mujer fue cabalmente engañada…” -1 Tim 2:14-.

Se desprende, pues, que Adán,  conscientemente eligió acompañar a su esposa a la rebelión  y a la muerte eterna… Perdió su vida a “lo Romeo”,  por así decirlo.


Luchemos por la vida eterna

¿Acaso hay que luchar por algo sumamente  bueno  que nos regalan? Sí, cuando el regalo es condicional. Por ejemplo, hay un  preso en el pabellón de los condenados a muerte. Alguien viene y le da la buena nueva de que ha sido indultado con el compromiso de convertirse en ciudadano modelo en el período de 5 años y  para lo cual deberá entrar a  un programa gubernamental que le dará asistencia y corrección mientras lucha para  alcanzar su meta, sabiendo que si fracasa volverá al pabellón de la muerte para ser ejecutado, pues, la ira de la ley retorna sobre él.

Si es agradecido y  valora la  vida entonces su primer paso sería decir: Sí, lo acepto...gracias, muchas gracias.   Ahora le dice el oficial:  Lea aquí, si no entiende algo pregunte y finalmente firme. De ahí en adelante usted sabrá cual será su destino definitivo.

Por eso, después de la gran oferta que nos hace Jehová Dios (en Jn 3:16) encontramos   lo que se constituye en un desafío personal, a saber, reciprocar el amor que nos han dado,  poniéndonos a tono con la voluntad de Dios. Dice Jn 3:19-21:

“Ahora bien, esta es la base para el juicio, que la luz ha venido al mundo, pero los hombres han amado la oscuridad más bien que la luz…Porque el que practica cosas viles odia la luz  y no viene a la luz, para que sus obras no sean censuradas. Pero el que hace lo que es verdad viene a la luz, para que sus obras sean puestas de manifiesto como obradas en armonía con Dios”.


Lo anterior lo resume el v 36 (que es una reiteración ampliada del v 16): " El que ejerce fe en el Hijo tiene vida eterna; el que  desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él".


Venir a la luz

Se trata de un largo proceso donde el individuo comienza por  sentirse  mal  reconociendo  sus  grandes yerros  cometidos en su vida como por ejemplo la irresponsabilidad y posterior falta de cariño natural en perjuicio de los hijos que abandonamos, todo por egoismo en cuanto a vivir "mi vida".  

Entonces, entra en el programa sacerdotal de asistencia  llamado "el juicio". Allí, necesariamente tendrá que continuar enmendándose, con sus altas y bajas. Leer cuidadosamente Heb 12:4-11; 1 Ped 4:16,17. Más los llamados al arrepentimiento que Jesús hace a sus seguidores por recaídas personales   -Ap 2:2-7; 12-17; 18-29; 3:1-6; 14-22-. 

He aquí lo que Jesús dice claramente a todos los que ya estamos en la luz:

"...todas las congregaciones sabrán que yo soy el que escudriña los riñones y corazones, y a ustedes les daré individualmente según sus hechos" -Ap 2:23-

"...El que venza, de ninguna manera recibirá daño de la muerte segunda"-Ap 2:11-.


Obviamente, si tenemos que vencer es porque estamos en un proceso evaluativo. Dice Ap 2:10: "...Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida". Dice Mat 24:13: "Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo" --ambos Val 77--. Ignorar esa realidad es lo mismo que tratar de tapar el sol con un dedo. Por eso, los que estamos en el programa  deberemos continuar permitiendo que el gran amor de Dios siga influenciándonos a los fines de reajustes y renovación personal  conforme a los valores de  Jehová Dios que es lo que sella  la vida feliz y el paraíso.

Muy pronto ya la bondad inmerecida de Dios será interrumpida para dar paso a un período breve de violencia divina a los fines de ley y orden en el mundo al estilo del Reino de Dios.


Por lo tanto, seamos sabios y acojámonos al gran  amor de Dios aún disponible y  que se nos brinda a través de Cristo Jesús, nuestro Señor. 

     

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